sábado, 19 de diciembre de 2009

Dragón


Ser un dragon, un animal sagrado pero que no existe, que custodia los tesoros escupiendo fuego, con alas de angel y garras como manos; una devoradora de almas ajenas porque un rayo le quito la propia.
Cuando llegue el instante preciso ya habre terminado de decir lo que tenia en mente, y asi abandonada de palabras, el exorcismo estará hecho; mi cuerpo libre para bailar, ya que volar sólo puedo con la mente.
Con los pies en la tierra se puede llegar muy lejos, aun estando inmóviles podemos ser nómades con nuestro deseo.
Pero cuidate de no hundirte en el barro, hasta el cuello y no poder salir sin una mano amiga que te ayude.
Volar, dormir, bailar o quedarte quieto; vos elegís, otro no puede.

Objetivo









Acompasado por tu caminar
a mi lado,
va mi objetivo
surgiendo del abismo.
Tú notas en mi senda
un leve desatino,
de todos modos sigues
conmigo en el camino.
No puedo agradecerte,
no corres tú
peligro
Prefiero así que elijas
si has de beber mi vino.
No haré yo que te embriagues
a nada yo te obligo,
te gusta mi cordura,
disfrutas de su signo.
No temes al espejo,
no soy yo tu vampiro
Si vuelo por las noches,
tu vuelas por ti mismo.

Elogio de la idiotez








A veces prefiero parecer un poco idiota.
Me permite no tener que hacerme cargo de cada cosa absurda que digo.
Por lo general, son mas las voces pretenciosas, que me circundan.
¿Acaso la idiotez no tiene su momento de epifanía? Sí, cuando se acepta
como parte del disfraz que permite recorrer muchos lugares, sin tener que pagar peaje por
el auto caro de ser responsable.
Deambular sin rumbo fijo, como si todo el tiempo estuviera de vacaciones.
Irresponsable sin carga peyorativa, mas bien no-responsable
por dichos y entredichos que pudieren suscitar tontas palabras.
Tontos-entendidos en lugar de malos entendidos.
Y al fin, la sonrisa fácil, sin babear; porque la tontera aun no ha ganado
el timón de mi boca toda; solamente navega meciendo unas cuantas palabras.

El Beso



Tu aliento en mi nuca,
Mi nuca en tu aliento
Tu mano en mi cintura,
Mi mano en tu cuello
Tu apuro agitado
Mi corazón despierto
Latiendo juntos
Simplemente en un beso

Violeta arribas



Violeta arribas
a un rincon de mi cocina,
y tiendes placida
tu color sin espesura.
Entre las hojas
turgentes que se imponen
con su verde

Por las grietas
















Por las grietas
de la pared de tu enojo,
se cuelan mis burlas
que no quieren hacer daño.
Sólo moler el muro
que nos separa,
a fuerza de cosquillas
que ablanden
tu tenaz encierro.
No me escuches,
no me mires,
pero deja fluir
mi humor
en tus hendijas.
No necesito taladro
ni martillo,
sólo silbidos
que despertaran
tus ganas de aflojar,
barricadas impuestas
por miedo al arrebato.

Delirios


Delirios;
perfumes de sueños,
de líricas voces
derraman
De ramas, se extienden
las hojas,
que flotan
en cálidas aguas .
Ilusas
tus tenues excusas.
Brillantes
tus luces, diamantes.
Delirio derrama tu boca
Delirio, la suerte te toca